03_2013 04_2013 05_2013

Cálculos renales: esas dolorosas piedras

Salud

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 Los cálculos se producen en elriñón por un cúmulo de cristales filtrados por éste. Se pierde la proporción de solvente y soluto, los minerales se concentran, y forman una piedra.
Este cálculo puede crecer con escasos síntomas dolorosos, pero ellos se pueden hacer más fuertes, impidiendo incluso acciones tan simples como caminar. Se hace visible por un hallazgo en el estudio de imágenes -ecografía, radiografía- o por presentar infección urinaria, sangre en la orina -hematuria- o malestar lumbar crónico y arrastrado. El motivo más frecuente de consulta
es el cálculo pequeño, de un tamaño que permite su migración –5 a 8 milímetros– por el uréter -conducto que va desde el riñón a la vejiga-.

 

 Esta migración produce la obstrucción del paso de la orina, causando dolor-cólico, uno de los más intensos que se puede experimentar. De comienzo brusco, intermitente y agudo, imposibilita a la persona a realizar sus actividades cotidianas.
Para diagnosticar certeramente, se debe investigar si el paciente ingiere poco líquido, si hay familiares con cálculos, si tiene hábitos alimenticios inhabituales y si presenta infecciones urinarias a repetición. En el examen físico resalta el dolor intenso a la palpación y percusión bajo las costillas del lado doloroso. El paciente estará intranquilo, moviéndose activamente, puede presentar náuseas y vómitos sólo como consecuencia de la intensidad de su padecimiento, sin que medie un problema gastrointestinal. Sólo el dolor caracteriza el cuadro clínico.

El diagnóstico se confirma mediante un estudio por imágenes, donde se aprecian los cálculos radio opacos y radio transparentes sin y con medios de contraste, respectivamente. Esto permite apreciar la ubicación, el diámetro y el pronóstico. Un examen de orina con presencia de glóbulos rojos en mayor cantidad de los normales también confirma la sospecha inicial. Si el cálculo es pequeño -menor a 5 mm- es susceptible de ser eliminado en forma espontánea si el dolor es soportable, el paciente coopera en un tiempo definido y si la piedra no afecta la función renal.

 La mayoría son expulsados con medidas agregadas a los analgésicos como calor local, ingesta abundante de líquidos y actividad normal. Una vez que el cálculo llega a la vejiga, su expulsión es indolora. Si el cálculo no se expulsa, se debe recurrir a otros métodos como la litotripsia extracorpórea, que consiste en “bombardear” el cálculo mediante ondas de choque emitidas desde fuera del cuerpo, concentrando la energía en la piedra, para convertirla en arenilla y facilitar su posterior expulsión. Otro método es la litotripsia intracorpórea, la cual se efectúa introduciendo elementos de trabajo por vías naturales, que taladran o extraen el cálculo.

Mediante estos tratamientos se trata el cálculo pero no la causa que los produce, por ello es importante hacer un estudio de factores que los predisponen, de tal modo de facilitar el tratamiento preventivo.


Que no se repita

Los estudios de diversos aspectos nutricionales, endocrinológicos, nefrológicos y urológicos pueden, en conjunto, dar luces sobre posibles factores condicionantes y así recomendar el mejor tratamiento preventivo al paciente. Debido a que las apariciones de cálculos renales se repiten en un 50%, es fundamental contar con un diagnóstico oportuno y certero que indique el mejor tratamiento para este episodio de inmenso dolor. Mediante estudios simples y accesibles, es posible llegar a conclusiones efectivas en la prevención de uno de los cuadros agudos e intensos que se puede tener.

 ¿Cuáles son los síntomas ?
A continuación enumeramos los síntomas más comunes de los cálculos de los riñones.
Dolor extremadamente agudo en la espalda o en la parte lateral, que  no desaparece.
Sangre en la orina, náuseas y vómitos, orina con olor fuerte o turbia, orinar frecuentemente, sensación de ardor al orinar,
escalofríos y fiebre.

¿Qué hacer para no tener cálculos renales?

De acuerdo con la Fundación Nacional de las Enfermedades Urológicas y del Riñón, las mejores formas de prevenir los cáculos son : Beber más agua. Hasta 12 vasos cada día pueden ayudarle a eliminar las sustancias que forman los cálculos de los riñones. Se puede  tomar ginger ale, refrescos de limón y jugos de frutas. Limite el café, el té y la cola a una o dos tazas por día. La cafeína puede causar pérdida rápida de líquidos.
Consulte a su médico en lo referente a las modificaciones alimenticias.

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