Écrit par Clarita Rojas 24/02/03
Cultura y Entretenimiento
Si bien Aldrins Gomez vive en París desde hace solo dos años, su capacidad artística la descubrió y la alimentó en su tierra natal Bogotá, egresado de la escuela de Bellas Artes en Colombia. Ha expuesto sus obras en la galería de arte de Quintana Barranquilla, en el Museo de arte moderno de Bogotá, etc.
En París este joven pintor va abriéndose paso, haciendo conocer su trabajo en diferentes galerías de la ciudad, la Artitudes Village Suisse Galerie fue su trampolín, recibiendo excelentes críticas de reconocidos personajes en el mundo del arte como Susana Nagy ganadora del premio internacional del Arte contemporáneo 2001, Pierre Restang fundador de la tendencia del Nuevo Realismo y presidente del museo de Arte Moderno de Venecia -Italia y hoy se presta a exponer sus obras en diferentes paises europeos. Para Aldrins la pintura debe ser capaz de hacer expresar al ser humano en toda su profundidad, su esencia y su misterio, debe revelar las emociones y las sensaciones que el mundo produce en toda la plenitud de sus contradicciones. Con su paleta representa la estética del mundo exterior y del mundo interior e intentar asir el mundo absoluto, decifrarlo, expresarlo con la totalidad de su corazón, con toda la fuerza de su alma, la misma fuerza que lo impulsa a desenvolverse solo en esta gran metrópoli donde paralelamente debe afrontar las dificultades típicas de un emigrante. Sus pinturas captan ese lugar de encuentro, de convergencia de culturas y civilizaciones. Sus cuadros actuales, hablan de equilibrio, sin apuntar a las leyes naturales, sino a la idea de que el espectador se introduzca en la pintura y logre un momento de reflexión, un encuentro consigo mismo y se emocione. Por eso, los caballos son una imagen inventada por él, es un código con el que persigue lograr una atmósfera donde la gente pueda introducirse. En las pinturas de Aldrins Gomez, la combinación de estos elementos unida a la luminosidad de su paleta y a la pasión que imprime en cada tela, crean una atmósfera llena de vida, donde la belleza y la delicadeza de unas rosas contrasta con el brío y la fuerza de un noble animal; el caballo que para él tiene un lugar privilegiado.
Identifiant
Mot de passe
Se souvenir de moi