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Las leyendas de Asturias

Cultura y Entretenimiento

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Leyenda del Volcán, Leyenda del Cadejo, Leyenda de la Tatuana, Leyenda del Sombrerón forman parte de un conjunto titulado Leyendas de Guatemala.

Escritas alrededor de los años treinta por Miguel Angel Asturias, autor guatemalteco orgulloso de la sangre que le corre por las venas. De origen humilde, con un padre indígena y una madre maya, hace del " problema del Indio " el tema fuerte de su tesis. El cual lo impulsa más tarde a ser escritor.

Para escribir Leyendas de Guatemala se complementan dos experiencias decisivas en su vida: Primero, su niñez entre la gente campesina maya, heredera oral de su tradición y de su cultura, así Miguel Asturias queda apasionado por los relatos que le cuentan los trabajadores. La segunda experiencia fundamental le viene de su vida estudiantil cuando profundizó en el análisis de las historias mitológicas del Popol Vuh.

El mundo imaginario inspira la obra. Ese mundo con el que el autor estuvo en contacto: aquellas leyendas antiguas le sirven para inventar sus propias leyendas.


Quisiera abrir con los lectores el mundo imaginario que Asturias crea en las leyendas :

¿qué características les dan ese tono marcado a la vez por la magia, el sueño y la poesía? ¿Porqué los cuentos salen de lo común ? Del conjunto escrito que puede formar un texto, destaqué tres características que sobresalen en Leyendas de Guatemala.

Miguel Asturias juega con la inversión de los papeles. Al ser humano le va a quitar el rasgo animado para desanimarlo.

Por el contrario la naturaleza, elementos sin animación aparente ( objetos ) conseguirán rasgos específicos del ser humano en las 4 leyendas.

Así como " montañas " pueden adquirir " párpados " o " uñas " en Leyenda del Volcán o bien el árbol de Leyenda de la Tatuana " tiene barba rosada ".

Objetos o elementos naturales aparecen descritos con características humanas no sólo como si tuvieran un cuerpo sino también dotado del poder de actuar.

En la Leyenda del Cadejo, los eucaliptos están rezando y los rosales están capacitados para hablar. Ejemplos como éstos se multiplican. Esta capacidad para actuar como seres humanos se extiende a objetos fundamentales en los que el nudo de la leyenda se basa. En aquella crea el autor una trenza que « se movía, ondulada», en otra «el árbol que anda».

Las leyendas de Asturias «dibuja un barquito, que acaba por ponerse " en movimiento ", en la piel de la mujer más hermosa del mundo.

En cuanto a la pelota de «Leyenda del sombrerón» se apoderaba del santo hombre de tal modo el lector deduce que está animada con un espíritu que le permite controlar movimientos y actos.

Se invierten las capacidades entre el ser humano y el resto de los elementos naturales.

En efecto, después de la pesadilla que realmente acaba de vivir, «la Monja de El Cadejo» necesita comprobar su existencia: con ese fin recurre a los sentidos. « Palpóse los brazos» y «detuvo la respiración». Un elemento desempeñado sucesivamente en la leyendas son los papeles de elemento desanimado-elemento animado-elemento desanimado.

«El Maestro Almendro» es un árbol que se transforma en ser humano cuando está persiguiendo el alma que le robó el «Camino Negro». Consigue alcanzar su meta al final de la leyenda. Entonces, recobra su primer apariencia y le brotan «florecitas de almendro».

Ese personaje reúne las dos técnicas de escritura de Asturias :

- desanimar lo animado

-dar vida a lo que por lo visto no tiene.

Entonces nos podemos preguntar cómo se relacionan el nudo de las leyendas y esos elementos animados.

El elemento llave es el movimiento : con características humanas, elementos animados que alcanzan a moverse y a tener una existencia concreta dentro del mundo imaginario.

El árbol «Maestro Almendro» recorre caminos persiguiendo al «Camino Negro», por la independencia de sus botes la pelota obsesiona y conquista al Monje.

Incluso elementos de relativa importancia le confieren movimiento al desarrollo novelesco.

«El viento anda por sus pies» , «empezaron a huir piedras» . Así es cómo se disemina el onirismo en los relatos. M.Asturias usa los ritmos de la acción como le conviene: alterna entre inmovilismo y desencadenamiento. La Monja del Cadejo tiene una actitud pasiva delante de la ventana, hundida en sus «melancolías de viajera» . Por un detalle vuelve hacia la realidad. Por ese mismo detalle, se encuentra hundida en un torbellino descontrolado y demoníaco al punto de vacilar sobre la realidad de su existencia cuando termina la pesadilla.

Vuelve la tranquilidad.

En Leyenda del Volcán nos está descrito con un paradisiaco decoro. De modo progresivo, va acelerándose el ritmo de la acción, a la vez del de la narración, hasta que el ambiente se ponga apocalíptico.

Despertaron al Volcán quien, luego, se duerme de nuevo para un tiempo indefinido.

Asturias recorre a la progresividad, a la ruptura, o a la constancia narrativa para darle paso al movimiento dentro de las leyendas. De la alternancia entre un aparente inmovilismo y un movimiento desencadenado, el lector queda cautivado por descripciones que le estimulan la imaginación y por la tensión que desprende la magia del tema.

Las leyendas de Asturias gustan para leerlas porque sacan autenticidad de la presencia de elementos tradicionales. Elementos que suelen ser un componente de las leyendas orales indígenas como pudo oírlas el autor.

Entre las creencias fuertes de las civilizaciones de Centroamericana, están presentes «los jaguares» que «huían». Están reducidos al mismo papel que cualquier animal. Y la serpiente en la Leyenda del Cadejo representa otro animal sagrado. Ese mundo animal simbólico influye hasta en el título: el «cadejo» que tanto asusta, es un animal fantástico de la tradición popular en esa parte del mundo.

Simbólicamente la elección del nombre de «Luna Búho-Pescador» alude a la formación tradicional de las denominaciones que se creaban para designar a los elementos.

También alude Asturias a las creencias cuando en la Leyenda de la Tatuana elige 4 caminos, cuyo punto de origen es un árbol sabio, rumbo a 4 direcciones principales. Al igual que los 4 puntos cardinales, cada camino tiene su color simbólico. Le sirve esa elección para desarrollar un cuento entre fantástico, mágico y místico. Le da mucho color a ese cuento.

Como para suspender el tiempo e incrementar el misterio, " ¿Cuántas lunas pasaron andando caminos ? " es la pregunta que vuelve con regularidad. El misterio rodea la trenza de la Monja, y queda oscuro a propósito de la relación entre el Maestro Almendro y la mujer del mercadero. El misterio pesa hasta el final, y a veces queda sin clarificar. Tradicionalmente las leyendas pueden quedar oscuras, con sentido ambiguo.

Leyenda del Cadejo es un cuento cuyo título viene de un personaje tradicional popular. Pero Asturias, en su cuento, imagina las condiciones que desembocan en el nacimiento y en la creación de ese mito, de esa leyenda.

Al leer las leyendas de Asturias, de igual modo el lector puede encontrar satisfacciones en los temas tratados, las descripciones, la técnica narrativa o las formas lingüística.

De las 4 leyendas, yo prefiero una .

¿Y usted ?

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